D'Cuba Jazz
Martes, 10 de Agosto, 2021
San Javier ha celebrado su primera noche de contrastes y estrenos
de esta XXIII edición, con las actuaciones de la cantante portuguesa
afincada en España Alana Sinkëy Quinteto, que se mueve en diferentes
terrenos musicales como la tradicional de su Guinea-Bissau, aunque sin
duda su mayor crédito en España lo posee como la mejor voz de soul y
rhytm & blues. Alana es voz indispensable en muchas formaciones en ese
terreno y en las grabaciones que se llevan a cabo dentro y fuera de
nuestro país. La segunda parte de esta segunda jornada de la actual
edición ha estado dedicada a la música de Cuba, con la Cuban Swing
Express que lidera el pianista cubano Iván “Melón” Lewis. Doce músicos
en escena que fueron un auténtico trallazo para un auditorio que volvió
a registrar otro completo del aforo permitido.
Con una alocución pre grabada aparecía en el escenario Alana Sinkëy,
ataviada con un largo vestido blanco y una cinta ancha roja que recogía
su cabello y acompañada por su baterista y percusionista Shayan Fathi.
Ambos iniciaron “Historias di Mar”, una pieza eminentemente percusiva
que dibuja un lugar que mira al mar describiendo los detalles: Casas que
miran al mar; una lancha del puerto pintada con flores; las estatuas de
sal que hacen los niños del lugar… Y mientras tanto, el resto de este
quinteto iba apareciendo sobre el escenario. Abel Calzetta, guitarra;
Milena Brody, violín y coros, y el bajista Manu Sanz. Por el listado de
canciones adelantadas, Alana nos iba a ofrecer un bello concierto de
música que tiene mucha base en la música popular, como demostró en
piezas como “Sindin Vela”, “Zahora” con una nítida base bossa, o “Cisne”
con la que centró al público del auditorio.
El percusionista Shayan Fathi soporta, junto al bajista Manu Sanz, una
excelente base rítmica de todas y cada una de las canciones del
repertorio de Alana Sinkëy. Fathi es músico conocido en Jazz San Javier
ya que ha visitado este escenario en diversas ocasiones, como también
Alana que en 2017 formaba parte de la magnífica banda Patax y con la que
demostró su alta calidad interpretativa dentro del funk o soul que tanto
prestigio le ha proporcionado.
En mitad del concierto, Alana Sinkëy presentó una bella canción de su
admirada Cesária Évora y que dedicó, como Évora hizo al componerla, a
los abuelos que han sido uno de los sectores de la población que más han
sufrido durante el desarrollo del coronavirus. Y continuó desplegando el
abanico de canciones a las que imprime su personalidad en este proyecto
estrenado en San Javier, con “Another Rainy Day” una creación de Corinne
Bailey Rae que relata la lucha interna de un chico para impresionar a su
amor preguntándose por qué lo hace de esa manera. La cantante portuguesa
continuaría con “Lone Itumo” en la que regresaron los aires africanos de
su Guinea-Bissau natal, para continuar con “Terra” en la que nos habla
de Galicia.
Y en la recta final, una balada titulada “Pecado” tras la que explicó
que en esta segunda visita a Jazz San Javier presentaba un proyecto más
personal a su primera actuación con Patax. En “Sunrise” describe lo
positivo que es el que las personas nos unamos y trabajemos juntas. Este
íntimo concierto de Alana Sinkëy finalizaba con el agradecimiento de la
cantante y sus músicos a la organización y al público sin el que, matizó
Alana, todo esto no tendría sentido. “This Time” pondría el punto y
final a una hora y media de excelentes sensaciones musicales
proporcionadas por cinco excelentes músicos capitaneados por la
portuguesa-española Alana Sinkëy. Y sin abandonar el escenario y
repitiendo las gracias ofreció su bis “Musa” –exhibición del batería y
percusionista Shayan Fathi- con la que, ahora sí, daba por finalizada su
segunda visita a Jazz San Javier.
La segunda parte de esta también segunda jornada de la XXIII edición fue
muy distinta en ritmos y conceptos, aunque no tan alejados. Se trataba
de los encantos embriagadores de Cuba, una isla que atesora enormes
combinaciones musicales. La Perla del Caribe que nos volvió a enganchar
a todos los presentes, con el magnetismo personal del pianista Iván
“Melón” Lewis y su Cuban Swing Express, en otro estreno de esta cita
jazzística.
La música cubana tiene un asentamiento en España sobradamente demostrado
y viceversa; la música española tiene un entronque en Cuba. Y para dejar
constancia inequívoca de ello, esta Cuban Swing Express comenzó con el
clásico “Guantanamera”. Tras ello, el líder de esta banda, Iván “Melón”
Lewis agradeció al festival el que estuvieran tocando y al público que
llenaba el aforo permitido del Parque Almansa de San Javier. “Melón”
Lewis dejó testimonio fehaciente de que todos los componentes de este
grupo musical están contra todo tipo de violencia y, especialmente,
contra la de todo el pueblo cubano que estos días está sometido a ella
por un grupo de personas, subrayó Iván Lewis, que no responden a la
educación en valores que han recibido los cubanos. El aplauso unánime
del auditorio se convirtió en un certificado de apoyo inequívoco a estas
declaraciones. Y después de ello, los artistas volvieron a hacer lo que
mejor saben hacer: Música. Así que sonó, como un rayo, el “Mambo número
5”, de Pérez Prado, con la que el público no sabía cómo sujetar sus pies
ya que en esta edición y debido a las normas del coronavirus, no está
permitido bailar ni quitarse la mascarilla, fumar y mucho menos bailar
(moverse de su butaca para acceder al famoso foso del auditorio).
Después continuaron con “Ayer y hoy” y una versión increíble del viejo y
conocido “Satisfaction”, que llevaron al éxito The Rolling Stone y que
también interpretó el recordado “Rey del Soul” Otis Reding en los años
60. Una sección de vientos compuesta por dos trompetas, trombón, y dos
saxos, a los que completaba una guitarra y una sección rítmica muy
potente conformada por batería, timbales, congas y un contrabajo. Con
ese potencial es muy difícil mantenerse quieto en tu butaca, como si
fueras un impasible o insensible ante tanta munición sonora.
La banda ya tenía los motores bien engrasados y el público apenas podía
sujetarse. Por si no fuera bastante lo que nos habían disparado desde el
escenario comenzó a sonar una frenética versión de “Cumbanchero” que nos
dejó derretidos. ¡Madre mía, qué ritmazo! En fin, que había que sosegar
un poquito la cosa e Iván “Melón” anunció la presencia de la cantante
Arahí Martínez con quien, indicó, lleva años queriendo colaborar y ese
anhelo sucedía en esta noche. Radiante, con vestido ceñido blanco y una
hermosa cabellera negra emulando esa imagen de las grandes divas
cubanas, Arahí nos deleitó con una primera versión de “Quizás, quizás,
quizás”. Continuó con una pieza que una gran pianista cubana escribió en
su adolescencia, titulada “Mi verdad”. Y tras ello, una de las más
célebres canciones del gran Ernesto Lecuona, “Siboney”, que con la banda
y voz de Arahí nos trasladó al Tropicana cubano.
Iván “Melón” Lewis reiteró el agradecimiento de toda la banda por haber
podido participar en esta edición de Jazz San Javier, despidiéndose
hasta una próxima ocasión y deseando a todos los presentes mucha salud.
Una banda conformada por Iván Melón Lewis (piano); Israel Sandoval
(guitarra); Iván Ruiz (bajo); Juan Vieira (congas); Yuvisney Aguilar
(timbales); Arnaldo Lescay (batería); Fernando Hurtado (trompeta); Frank
Mayea (trompeta); Joulien Ferrer (trombón); Maikel Vistel (saxo tenor);
César Filiú (saxo alto); y la cantante invitada Arahí Martínez. El deseo
expresado por el líder de este magnífico proyecto musical fue adornado
con “Camino por vereda” que es la mejor medicina para curar los
sentimientos. El auditorio pedía más; demasiado había sido tener que
aguantar en sus butacas sin poder bailar con esta provocación, como para
no escuchar, al menos una más. Ya se sabe que a músicos como estos no se
les puede tentar. Y tardaron, como se dice ahora, “cero coma” en
aparecer de nuevo para ofrecernos un tema conocido pero que resultó ser
absolutamente novedoso: “Come together”, de The Beatles. Bueno, ¿cómo
describir la explosión que produjo en el respetable? Pues eso, que no
pudieron más y el público se puso en pie e hizo un intento de
abalanzarse sobre esta banda de músicos cubanos. Lo indiqué al
principio: En España se quiere a Cuba y en Cuba, se nos quiere a los
españoles.
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Jazz San Javier estrena dos proyectos musicales de primer nivel (Melón Lewis)
NOTICIAS
Jazz San Javier estrena dos proyectos musicales de primer nivel (Melón Lewis)

Fecha: 2021.07.21
Fuente: www.eldiario.es
San Javier ha celebrado su primera noche de contrastes y estrenos
de esta XXIII edición, con las actuaciones de la cantante portuguesa
afincada en España Alana Sinkëy Quinteto, que se mueve en diferentes
terrenos musicales como la tradicional de su Guinea-Bissau, aunque sin
duda su mayor crédito en España lo posee como la mejor voz de soul y
rhytm & blues. Alana es voz indispensable en muchas formaciones en ese
terreno y en las grabaciones que se llevan a cabo dentro y fuera de
nuestro país. La segunda parte de esta segunda jornada de la actual
edición ha estado dedicada a la música de Cuba, con la Cuban Swing
Express que lidera el pianista cubano Iván “Melón” Lewis. Doce músicos
en escena que fueron un auténtico trallazo para un auditorio que volvió
a registrar otro completo del aforo permitido.
Con una alocución pre grabada aparecía en el escenario Alana Sinkëy,
ataviada con un largo vestido blanco y una cinta ancha roja que recogía
su cabello y acompañada por su baterista y percusionista Shayan Fathi.
Ambos iniciaron “Historias di Mar”, una pieza eminentemente percusiva
que dibuja un lugar que mira al mar describiendo los detalles: Casas que
miran al mar; una lancha del puerto pintada con flores; las estatuas de
sal que hacen los niños del lugar… Y mientras tanto, el resto de este
quinteto iba apareciendo sobre el escenario. Abel Calzetta, guitarra;
Milena Brody, violín y coros, y el bajista Manu Sanz. Por el listado de
canciones adelantadas, Alana nos iba a ofrecer un bello concierto de
música que tiene mucha base en la música popular, como demostró en
piezas como “Sindin Vela”, “Zahora” con una nítida base bossa, o “Cisne”
con la que centró al público del auditorio.
El percusionista Shayan Fathi soporta, junto al bajista Manu Sanz, una
excelente base rítmica de todas y cada una de las canciones del
repertorio de Alana Sinkëy. Fathi es músico conocido en Jazz San Javier
ya que ha visitado este escenario en diversas ocasiones, como también
Alana que en 2017 formaba parte de la magnífica banda Patax y con la que
demostró su alta calidad interpretativa dentro del funk o soul que tanto
prestigio le ha proporcionado.
En mitad del concierto, Alana Sinkëy presentó una bella canción de su
admirada Cesária Évora y que dedicó, como Évora hizo al componerla, a
los abuelos que han sido uno de los sectores de la población que más han
sufrido durante el desarrollo del coronavirus. Y continuó desplegando el
abanico de canciones a las que imprime su personalidad en este proyecto
estrenado en San Javier, con “Another Rainy Day” una creación de Corinne
Bailey Rae que relata la lucha interna de un chico para impresionar a su
amor preguntándose por qué lo hace de esa manera. La cantante portuguesa
continuaría con “Lone Itumo” en la que regresaron los aires africanos de
su Guinea-Bissau natal, para continuar con “Terra” en la que nos habla
de Galicia.
Y en la recta final, una balada titulada “Pecado” tras la que explicó
que en esta segunda visita a Jazz San Javier presentaba un proyecto más
personal a su primera actuación con Patax. En “Sunrise” describe lo
positivo que es el que las personas nos unamos y trabajemos juntas. Este
íntimo concierto de Alana Sinkëy finalizaba con el agradecimiento de la
cantante y sus músicos a la organización y al público sin el que, matizó
Alana, todo esto no tendría sentido. “This Time” pondría el punto y
final a una hora y media de excelentes sensaciones musicales
proporcionadas por cinco excelentes músicos capitaneados por la
portuguesa-española Alana Sinkëy. Y sin abandonar el escenario y
repitiendo las gracias ofreció su bis “Musa” –exhibición del batería y
percusionista Shayan Fathi- con la que, ahora sí, daba por finalizada su
segunda visita a Jazz San Javier.
La segunda parte de esta también segunda jornada de la XXIII edición fue
muy distinta en ritmos y conceptos, aunque no tan alejados. Se trataba
de los encantos embriagadores de Cuba, una isla que atesora enormes
combinaciones musicales. La Perla del Caribe que nos volvió a enganchar
a todos los presentes, con el magnetismo personal del pianista Iván
“Melón” Lewis y su Cuban Swing Express, en otro estreno de esta cita
jazzística.
La música cubana tiene un asentamiento en España sobradamente demostrado
y viceversa; la música española tiene un entronque en Cuba. Y para dejar
constancia inequívoca de ello, esta Cuban Swing Express comenzó con el
clásico “Guantanamera”. Tras ello, el líder de esta banda, Iván “Melón”
Lewis agradeció al festival el que estuvieran tocando y al público que
llenaba el aforo permitido del Parque Almansa de San Javier. “Melón”
Lewis dejó testimonio fehaciente de que todos los componentes de este
grupo musical están contra todo tipo de violencia y, especialmente,
contra la de todo el pueblo cubano que estos días está sometido a ella
por un grupo de personas, subrayó Iván Lewis, que no responden a la
educación en valores que han recibido los cubanos. El aplauso unánime
del auditorio se convirtió en un certificado de apoyo inequívoco a estas
declaraciones. Y después de ello, los artistas volvieron a hacer lo que
mejor saben hacer: Música. Así que sonó, como un rayo, el “Mambo número
5”, de Pérez Prado, con la que el público no sabía cómo sujetar sus pies
ya que en esta edición y debido a las normas del coronavirus, no está
permitido bailar ni quitarse la mascarilla, fumar y mucho menos bailar
(moverse de su butaca para acceder al famoso foso del auditorio).
Después continuaron con “Ayer y hoy” y una versión increíble del viejo y
conocido “Satisfaction”, que llevaron al éxito The Rolling Stone y que
también interpretó el recordado “Rey del Soul” Otis Reding en los años
60. Una sección de vientos compuesta por dos trompetas, trombón, y dos
saxos, a los que completaba una guitarra y una sección rítmica muy
potente conformada por batería, timbales, congas y un contrabajo. Con
ese potencial es muy difícil mantenerse quieto en tu butaca, como si
fueras un impasible o insensible ante tanta munición sonora.
La banda ya tenía los motores bien engrasados y el público apenas podía
sujetarse. Por si no fuera bastante lo que nos habían disparado desde el
escenario comenzó a sonar una frenética versión de “Cumbanchero” que nos
dejó derretidos. ¡Madre mía, qué ritmazo! En fin, que había que sosegar
un poquito la cosa e Iván “Melón” anunció la presencia de la cantante
Arahí Martínez con quien, indicó, lleva años queriendo colaborar y ese
anhelo sucedía en esta noche. Radiante, con vestido ceñido blanco y una
hermosa cabellera negra emulando esa imagen de las grandes divas
cubanas, Arahí nos deleitó con una primera versión de “Quizás, quizás,
quizás”. Continuó con una pieza que una gran pianista cubana escribió en
su adolescencia, titulada “Mi verdad”. Y tras ello, una de las más
célebres canciones del gran Ernesto Lecuona, “Siboney”, que con la banda
y voz de Arahí nos trasladó al Tropicana cubano.
Iván “Melón” Lewis reiteró el agradecimiento de toda la banda por haber
podido participar en esta edición de Jazz San Javier, despidiéndose
hasta una próxima ocasión y deseando a todos los presentes mucha salud.
Una banda conformada por Iván Melón Lewis (piano); Israel Sandoval
(guitarra); Iván Ruiz (bajo); Juan Vieira (congas); Yuvisney Aguilar
(timbales); Arnaldo Lescay (batería); Fernando Hurtado (trompeta); Frank
Mayea (trompeta); Joulien Ferrer (trombón); Maikel Vistel (saxo tenor);
César Filiú (saxo alto); y la cantante invitada Arahí Martínez. El deseo
expresado por el líder de este magnífico proyecto musical fue adornado
con “Camino por vereda” que es la mejor medicina para curar los
sentimientos. El auditorio pedía más; demasiado había sido tener que
aguantar en sus butacas sin poder bailar con esta provocación, como para
no escuchar, al menos una más. Ya se sabe que a músicos como estos no se
les puede tentar. Y tardaron, como se dice ahora, “cero coma” en
aparecer de nuevo para ofrecernos un tema conocido pero que resultó ser
absolutamente novedoso: “Come together”, de The Beatles. Bueno, ¿cómo
describir la explosión que produjo en el respetable? Pues eso, que no
pudieron más y el público se puso en pie e hizo un intento de
abalanzarse sobre esta banda de músicos cubanos. Lo indiqué al
principio: En España se quiere a Cuba y en Cuba, se nos quiere a los
españoles.
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