D'Cuba Jazz
Martes, 17 de Agosto, 2021
16 de noviembre de 2023. Si nada cambia, si el gobernador de Ohio no lo impide, *Keith LaMar morirá ejecutado el 16 de noviembre de 2023*. Entonces, /A Love Supreme/, de John Coltrane, la música que le ha salvado la vida, dejará de sonar en su celda de la prisión estatal de máxima seguridad de Youngstown, donde este afroamericano espera en el corredor de la muerte. Hasta entonces, este hombre quiere vivir. “Lo único que pueden hacer para evitar que viva mi vida es ejecutarme, pero,mientras tanto, voy a vivir mi vida, nadie puede pararme”, afirma
*Un jurado popular consideró a LaMar culpable de matar a cinco presos en
un motín de 11 días*, ocurrido en la Semana Santa de 1993 en otra cárcel
de Lucasville, también en Ohio. Por entonces, LaMar cumplía una condena
previa, a 18 años de prisión, por un delito que sí asume. Tenía 19 años,
andaba metido en asuntos de drogas en Cleveland y disparó letalmente al
miembro de un grupo que quiso robarle con pistola. Años después, en
2016, fundó en prisión la organización NativeSons
<https://www.nativesonsliteracy.org/> para ayudar a jóvenes presos a
salir del círculo de la delincuencia, con alfabetización y libros. “Es
una oportunidad para compartir las lecciones que aprendí”, explica LaMar
a RNE
condenó se desarrolló con escasas garantías.
“LaMar sigue declarándose inocente y lamenta que el juicio que lo
condenó se desarrolló con escasas garantías“
Lo escribe él mismo en el libro /Condemned/ y lo afirma un documental
disponible en YouTube <https://www.youtube.com/watch?v=T4iOQ24Jamk>,
realizado en 2014 y actualizado en 2019 por la campaña Justice for Keith
LaMar <https://www.keithlamar.org/>. Entre otras cuestiones, el
documental señala que, durante el juicio, se retuvieron hasta 190
páginas de pruebas exculpatorias.
Un músico español, clave en la campaña para frenar su ejecución
“Keith dice muchas veces que es mejor ser rico y culpable que pobre e
inocente”. La persona que cita al condenado es el músico español Albert
Marquès <https://www.instagram.com/albertmarquesjazz>, que vive y
trabaja en Nueva York. Es compositor y pianista de jazz, profesor y
activista, al frente de la campaña Freedom First. Conoció el caso de
Keith LaMar en 2020, a través de un podcast. Sus
objetivos, nos explica Marquès desde Brooklyn, son “parar la ejecución
de Keith y revisar su caso”. Para crear conciencia, Marquès lleva desde
2020 organizando conciertos en la calle y grabaciones musicales, que
comparte en la cuenta de Instagram de Freedom First, nombre que evoca un álbum
de Max Roach, Freedom Now, publicado en 1960. El jazz se cuela por todas
partes en esta historia.
*“Desde que Albert está en mi vida, hemos hecho cosas increíbles, todos
esos conciertos, cosas preciosas”*. Keith LaMar suena reconfortado en
una conexión Madrid-Ohio, vía Zoom, sin la imagen del preso en pantalla,
con una locución de la prisión que interrumpe el diálogo cada cinco
minutos, para recordar que la conversación puede ser grabada.
estudio El Local, Marc Ayza, Milena Casado, Manel Fortià, Erin Corine y
el propio Marquès grababan la música. La suma de las dos partes formará
parte del álbum que Freedom First y Justice for Keith LaMar prevén
publicar en otoño. La espera de este condenado a muerte es activa.
Además de participar en las iniciativas musicales que le propone el
músico español, también interviene desde la cárcel en conferencias
universitarias sobre el sistema penitenciario de EEUU.
“La espera de este condenado a muerte es activa. Además de
participar en iniciativas musicales, también interviene en
conferencias universitarias sobre el sistema penitenciario de EEUU“
“Estoy en el vientre de la bestia”, recuerda en RNE
“la gente escucha hablar de estos sitios, pero no lo escucha por boca de
alguien que está dentro”. Su modo de estar en el corredor de la muerte
es una réplica a las recomendaciones que recibió de jueces, alcaides o
guardas: “Desde su punto de vista, mi vida no importa, pero ¿qué
significa mi vida para mí? Eso importa. Lo que hacen es pintar un dibujo
sobre ti, pero depende de ti si lo compras”.
Apasionado del jazz desde que, con 9 o 10 años, se encontró discos de BB
King o Marvin Gaye en un coche abandonado y los escuchó
“religiosamente”,* LaMar no entiende su vida en prisión sin la música*:
“Significa todo para mí. Las notas abren las puertas a estados de ánimo
de la vida cotidiana que echo de menos. La música es la forma en la que
experimento emociones, mi humanidad”. Así que LaMar seguirá escuchando a
Coltrane. Si no se ejecuta su pena de muerte, también escuchará /A Love
Supreme/ después del 16 de noviembre de 2023.
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MACABRA CURIOSIDAD; jazz en el corredor de la muerte
NOTICIAS
MACABRA CURIOSIDAD; jazz en el corredor de la muerte

Por: El Ojo Crítico
Fecha: 2021.06.17
Fuente: www.rtve.es
* El preso afroamericano habla con RNE desde la prisión de máxima seguridad de Ohio
* El músico español Albert Marquès lidera una campaña para detener su ejecución16 de noviembre de 2023. Si nada cambia, si el gobernador de Ohio no lo impide, *Keith LaMar morirá ejecutado el 16 de noviembre de 2023*. Entonces, /A Love Supreme/, de John Coltrane, la música que le ha salvado la vida, dejará de sonar en su celda de la prisión estatal de máxima seguridad de Youngstown, donde este afroamericano espera en el corredor de la muerte. Hasta entonces, este hombre quiere vivir. “Lo único que pueden hacer para evitar que viva mi vida es ejecutarme, pero,mientras tanto, voy a vivir mi vida, nadie puede pararme”, afirma
rotundo LaMar, en conversación con RNE desde la prisión.
un motín de 11 días*, ocurrido en la Semana Santa de 1993 en otra cárcel
de Lucasville, también en Ohio. Por entonces, LaMar cumplía una condena
previa, a 18 años de prisión, por un delito que sí asume. Tenía 19 años,
andaba metido en asuntos de drogas en Cleveland y disparó letalmente al
miembro de un grupo que quiso robarle con pistola. Años después, en
2016, fundó en prisión la organización NativeSons
<https://www.nativesonsliteracy.org/> para ayudar a jóvenes presos a
salir del círculo de la delincuencia, con alfabetización y libros. “Es
una oportunidad para compartir las lecciones que aprendí”, explica LaMar
a RNE
*La culpabilidad que no acepta es la que le llevó al corredor de la muerte*.
LaMar sigue declarándose inocente y denuncia que el juicio que locondenó se desarrolló con escasas garantías.
“LaMar sigue declarándose inocente y lamenta que el juicio que lo
condenó se desarrolló con escasas garantías“
Lo escribe él mismo en el libro /Condemned/ y lo afirma un documental
disponible en YouTube <https://www.youtube.com/watch?v=T4iOQ24Jamk>,
realizado en 2014 y actualizado en 2019 por la campaña Justice for Keith
LaMar <https://www.keithlamar.org/>. Entre otras cuestiones, el
documental señala que, durante el juicio, se retuvieron hasta 190
páginas de pruebas exculpatorias.
Un músico español, clave en la campaña para frenar su ejecución
“Keith dice muchas veces que es mejor ser rico y culpable que pobre e
inocente”. La persona que cita al condenado es el músico español Albert
Marquès <https://www.instagram.com/albertmarquesjazz>, que vive y
trabaja en Nueva York. Es compositor y pianista de jazz, profesor y
activista, al frente de la campaña Freedom First. Conoció el caso de
Keith LaMar en 2020, a través de un podcast. Sus
objetivos, nos explica Marquès desde Brooklyn, son “parar la ejecución
de Keith y revisar su caso”. Para crear conciencia, Marquès lleva desde
2020 organizando conciertos en la calle y grabaciones musicales, que
comparte en la cuenta de Instagram de Freedom First, nombre que evoca un álbum
de Max Roach, Freedom Now, publicado en 1960. El jazz se cuela por todas
partes en esta historia.
*“Desde que Albert está en mi vida, hemos hecho cosas increíbles, todos
esos conciertos, cosas preciosas”*. Keith LaMar suena reconfortado en
una conexión Madrid-Ohio, vía Zoom, sin la imagen del preso en pantalla,
con una locución de la prisión que interrumpe el diálogo cada cinco
minutos, para recordar que la conversación puede ser grabada.
*“Escucho esos vídeos y se me vienen las lágrimas”*, admite emocionado
LaMar. Se refiere a vídeos como el de la grabación en laque participaron varios
músicos de jazz y blues en España.La organizó Marquès, no sin dificultades
logísticas y técnicas, durante una estancia suya en España. Desde el
corredor de la muerte en Ohio, LaMar recitaba el
poema /On living/, del escritor turco Nazim Hikmet. Desde Girona, en elestudio El Local, Marc Ayza, Milena Casado, Manel Fortià, Erin Corine y
el propio Marquès grababan la música. La suma de las dos partes formará
parte del álbum que Freedom First y Justice for Keith LaMar prevén
publicar en otoño. La espera de este condenado a muerte es activa.
Además de participar en las iniciativas musicales que le propone el
músico español, también interviene desde la cárcel en conferencias
universitarias sobre el sistema penitenciario de EEUU.
“La espera de este condenado a muerte es activa. Además de
participar en iniciativas musicales, también interviene en
conferencias universitarias sobre el sistema penitenciario de EEUU“
“Estoy en el vientre de la bestia”, recuerda en RNE
“la gente escucha hablar de estos sitios, pero no lo escucha por boca de
alguien que está dentro”. Su modo de estar en el corredor de la muerte
es una réplica a las recomendaciones que recibió de jueces, alcaides o
guardas: “Desde su punto de vista, mi vida no importa, pero ¿qué
significa mi vida para mí? Eso importa. Lo que hacen es pintar un dibujo
sobre ti, pero depende de ti si lo compras”.
Apasionado del jazz desde que, con 9 o 10 años, se encontró discos de BB
King o Marvin Gaye en un coche abandonado y los escuchó
“religiosamente”,* LaMar no entiende su vida en prisión sin la música*:
“Significa todo para mí. Las notas abren las puertas a estados de ánimo
de la vida cotidiana que echo de menos. La música es la forma en la que
experimento emociones, mi humanidad”. Así que LaMar seguirá escuchando a
Coltrane. Si no se ejecuta su pena de muerte, también escuchará /A Love
Supreme/ después del 16 de noviembre de 2023.
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