D'Cuba Jazz
Martes, 17 de Agosto, 2021
detalles de la vida de este prestigioso músico conocido además por «el Güirero mayor».
«Aquí me ves, trabajando. Preparándome para volver al ruedo. A luchar con mis
muchachos. Todo el mundo piensa que yo soy un músico empírico, pero como ya te
expliqué cursé estudios musicales. Mis primeras lecciones las aprendí con mi padre, quien
a los 13 años de edad me dio la oportunidad de tocar con su orquesta en el cabaret Rumba
Palace, en la playa de Marianao. ¿Sabes cuánto hace de eso? Sesenta y ocho años».
hicimos el cambio. El cogió la tumbadora y yo el güiro. Así ganamos los dos y ganó
también la orquesta, que por entonces se llamaba Orquesta Revé y su Ritmo Oriental, a la
cual entré en 1958 y fui su administrador, hasta que finalmente, en ese mismo año, ya con
el nombre oficial de Orquesta Ritmo Oriental asumí la dirección. Y sabes quién fue quien
nos bautizó como Orquesta Ritmo Oriental, Eddy Martin, quien era locutor de CNC Reloj
de Cuba (hoy Radio Rebelde)».
popular agrupación dejara de existir. «Quien sí siempre nos apoyó fue el pueblo, me dijo,
fíjate si es así que aun después de tantos años, me siento orgulloso de seguir recibiendo su
apoyo, admiración y respeto. A esta altura de la vida ya no la volvería a hacer, pero a lo
mejor sale alguien por ahí que la quiere revitalizar…».
Formó parte de Frank Emilio y sus Amigos, acompaño a Maraca y su grupo Nueva Visión,
fue parte de La Charanga de Oro hasta que se unió al grupo de Emilio Morales y sus
Nuevos Amigos donde se mantiene en la actualidad.
tenía previsto una presentación en el extranjero con los Abuelos del Son, también
conocidos como El Bar del Buena Vista Social Club y otro con un proyecto suyo en China.
Pero nada de eso lo frena, por el contrario, le ha dado más fuerza y entusiasmo.
jóvenes y menos jóvenes. Lo dejo de sorpresa. Con anterioridad he hecho los discos
muchos no se esfuercen lo suficiente. A veces me preguntan si tengo algún secreto con el
güiro. Y te digo que no, el secreto está en que hay que estudiarlo. Y me preguntan ¿cómo
que estudiarlo? Sí, hay que dedicarle tiempo, mucho tiempo. Tener la fuerza suficiente que
lleva su ejecución. Es triste que lo diga. Pero mira que he tratado de hallar alguien que me
siga, no aparece. Ni en los güireros que hoy tocan en los cientos de grupos que tenemos. No
es una petulancia mía.
no sale ninguno que me pueda sustituir y si esto es así cuando yo me muera van a tener que
aprenderlo por los discos. Y oye esto que te voy a decir. El güiro es el instrumento que
estabiliza la sección rítmica de cualquier agrupación, si no, ¿por qué en todas las
agrupaciones de la música popular cubana hay uno? ¿Sabes por qué? Porque todo el mundo
tiene que entrar por el güiro».
Foto: Lazaga junto a Carlos Díaz, «El Hueso»
Inicio
/
De Buena Tinta
/
Enrique Lazaga Varona: « Todo el mundo tiene que entrar por el güiro»
NOTICIAS
Enrique Lazaga Varona: « Todo el mundo tiene que entrar por el güiro»

Por: Ricardo Alonso Venereo |
Fecha: 2021.06.17
Fuente: internet@granma.cu
En estos tiempos de Coronavirus el músico Enrique Lazaga Varona, con 81 años cumplidos, se mantiene como buen cubano recogido en casa, y solo sale a su recorrido diario en las mañanas por los puntos habituales donde encuentra el sustento de su familia.
El resto del tiempo lo pasa en su estudio, preparando nuevos arreglos para, cuando todo haya acabado, volver a las aulas de la Escuela Nacional de Arte (ENA), donde se desempeña como profesor titular de percusión popular cubana.En la ENA el profe Lazaga –como lo llaman sus alumnos– nominado en tres ocasiones al Premio Grammy, lleva 12 años.
También su huella ha estado presente en los conservatorios Amadeo Roldán, y Guillermo Tomás Bouffartigue, y en la Escuela de Música Manuel Saumell. La Escuela de Superación Profesional Ignacio Cervantes lo tuvo primero comoestudiante de música y después de profesor. Toda esta actividad, me dijo, comenzó en el año 1971. En cada una de las escuelas por donde ha pasado, el «Rey del Güiro» ha dejado una Charanga, porque según él, «no hay como una buena orquesta tipo charanga. Yo soy charanguero nato».
Dada la cercanía de nuestros domicilios en el Cerro, y disfrutando yo de la opción necesaria
del trabajo a distancia, no dudé en hacerle una visita –nasobuco mediante– para conocer detalles de la vida de este prestigioso músico conocido además por «el Güirero mayor».
«Aquí me ves, trabajando. Preparándome para volver al ruedo. A luchar con mis
muchachos. Todo el mundo piensa que yo soy un músico empírico, pero como ya te
expliqué cursé estudios musicales. Mis primeras lecciones las aprendí con mi padre, quien
a los 13 años de edad me dio la oportunidad de tocar con su orquesta en el cabaret Rumba
Palace, en la playa de Marianao. ¿Sabes cuánto hace de eso? Sesenta y ocho años».
A pesar de su edad, Enrique Lazaga se mantiene bien activo, con buen carácter, «luchador», como decimos en la jerga del cubano. Muy apegado a la familia, en especial a sus hijos,
entre los cuales tres siguieron su camino. Y no le tiene que envidiar nada a ningún joven. Quizás por eso extraña tanto sus viajes en el P 14 hasta la ENA, en Playa, o a los lugares
donde se presenta -desde hace años- con el grupo de Emilio Morales y sus Nuevos Amigos.«El primer instrumento que toqué fue la tumbadora. Al güiro le eché manos años después
cuando en Tropicana, formando parte de la Orquesta Ritmo Oriental, mi compadre y yo hicimos el cambio. El cogió la tumbadora y yo el güiro. Así ganamos los dos y ganó
también la orquesta, que por entonces se llamaba Orquesta Revé y su Ritmo Oriental, a la
cual entré en 1958 y fui su administrador, hasta que finalmente, en ese mismo año, ya con
el nombre oficial de Orquesta Ritmo Oriental asumí la dirección. Y sabes quién fue quien
nos bautizó como Orquesta Ritmo Oriental, Eddy Martin, quien era locutor de CNC Reloj
de Cuba (hoy Radio Rebelde)».
La Ritmo Oriental se mantuvo activa hasta la década del 90. El poco apoyo recibido por
parte de la empresa a la que pertenecían, contó Lazaga, fue la causa fundamental de que la popular agrupación dejara de existir. «Quien sí siempre nos apoyó fue el pueblo, me dijo,
fíjate si es así que aun después de tantos años, me siento orgulloso de seguir recibiendo su
apoyo, admiración y respeto. A esta altura de la vida ya no la volvería a hacer, pero a lo
mejor sale alguien por ahí que la quiere revitalizar…».
Lazaga ha recorrido Cuba y ha estado en muchas partes del mundo. Compartió escenario
con las mejores orquestas del país y con grandes figuras nacionales e internacionales. Formó parte de Frank Emilio y sus Amigos, acompaño a Maraca y su grupo Nueva Visión,
fue parte de La Charanga de Oro hasta que se unió al grupo de Emilio Morales y sus
Nuevos Amigos donde se mantiene en la actualidad.
Con Emilio Morales, estaba invitado en este septiembre a dar unos cursos en Nueva York,
donde le iban a ofrecer, además, un homenaje personal y también a la Ritmo Oriental y tenía previsto una presentación en el extranjero con los Abuelos del Son, también
conocidos como El Bar del Buena Vista Social Club y otro con un proyecto suyo en China.
Desde hace unos cuatro años suele pasar la fecha de su cumpleaños el 13 de abril, fuera de
Cuba. Pero todo ha sido paralizado, el homenaje, incluso, suspendido para el año que viene. Pero nada de eso lo frena, por el contrario, le ha dado más fuerza y entusiasmo.
«Estoy preparando un nuevo disco, se llamará Piano, güiro y cajón que haré con Bis Music.
Será de danzones y en este participaran figuras destacadísimas de nuestra música, entre jóvenes y menos jóvenes. Lo dejo de sorpresa. Con anterioridad he hecho los discos
Eternamente chachachá (de Colibrí) y El que más goza (de danzón) y El Guarason de Lazaga, ambos con Bis Music. Y con la Ritmo Oriental hice entre 15 y 20 lomplay. Sin contar los discos en los que he participado en calidad de invitado, siempre con mi güiro alhombro».
No quise despedirme del maestro Enrique Lazaga sin conocer que le preocupa en la actualidad respecto al mundo musical que le rodea.
«Me duele que los estudiantes no conozcan los géneros de la música popular cubana y que muchos no se esfuercen lo suficiente. A veces me preguntan si tengo algún secreto con el
güiro. Y te digo que no, el secreto está en que hay que estudiarlo. Y me preguntan ¿cómo
que estudiarlo? Sí, hay que dedicarle tiempo, mucho tiempo. Tener la fuerza suficiente que
lleva su ejecución. Es triste que lo diga. Pero mira que he tratado de hallar alguien que me
siga, no aparece. Ni en los güireros que hoy tocan en los cientos de grupos que tenemos. No
es una petulancia mía.
«Pasará lo mismo que con Pacho Terry. Hay muchos tocadores de chequeré, incluso, entre
los religiosos, pero que lleguen a tener su calidad, no hay nadie. De verdad que hasta ahora no sale ninguno que me pueda sustituir y si esto es así cuando yo me muera van a tener que
aprenderlo por los discos. Y oye esto que te voy a decir. El güiro es el instrumento que
estabiliza la sección rítmica de cualquier agrupación, si no, ¿por qué en todas las
agrupaciones de la música popular cubana hay uno? ¿Sabes por qué? Porque todo el mundo
tiene que entrar por el güiro».
Foto: Lazaga junto a Carlos Díaz, «El Hueso»
Lo más leído de la semana



