D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
decide establecerse en esta ciudad. Aquí se desempeñó dentro de la Banda
Municipal. Tocaban el piano, el clarinete, la flauta y el saxofón. Entre
sus hijos, Clemente y Rolando, continuaron su legado en la música.
Clemente se dedicó más al saxofón y Rolando hacia la flauta,
convirtiéndose en un importante exponente de este instrumento.
Rolando Lozano (José Calazán Lozano) nació en la ciudad de Cienfuegos
el 27 de agosto de 1931. Da los primeros pasos en el aprendizaje de la
música con su padre Lorenzo Lozano y luego en la Academia de Música de
su ciudad natal. Su carrera artística comienza a la temprana edad de
once años, como flautista de la Orquesta Moderna. Posteriormente pasó a
la Estrella de Cienfuegos y a la Banda Municipal, como clarinetista y
saxofonista.
Cuando en 1950 Efraín Loyola decide dejar la agrupación y formar su
propia charanga habla con su amigo Lorenzo, para que su hijo Rolando lo
sustituyera. Así es como a los 19 años integró la nómina de la orquesta
Aragón, donde fue el segundo de sus flautistas. Rolando, quien fuera
alumno de Loyola, le había hecho suplencias ya en algunas ocasiones
dentro de la emblemática agrupación. Dejó su impronta en grabaciones
hechas junto a la “Aragón”, en la cual permaneció hasta 1954.
A los 23 años comienza a tocar con otra charanga: la orquesta América,
de Ninón Mondéjar, con la cual viaja a México. En una entrevista, su
hermana Adelfa me comentaba que recordaba cuando Ninón Mondéjar llegó a
la casa buscando a su hermano Rolando, para que se fuera de viaje con la
agrupación, pues tenía muy buenas referencias sobre él. Cuando su mamá
lo supo se puso nerviosa, porque Rolando era muy joven aún y ella no
quería que se fuera. Entonces Ninón le propuso llevarse también a
Clemente, quien era dos años mayor; así hicieron un dúo en la orquesta y
se fueron juntos.
Dado el auge de la música cubana dentro de la industria del cine en
México, podemos encontrarlo en filmes como: /Del chachachá al mambo/,
/Música de siempre/, /Las viudas del chachachá/, /Club de señoritas /y
/Que rico vacilón/. A partir de ese momento desarrollaría su carrera
fuera de Cuba. Al tiempo de estar tocando allí, viajan a los Estados
Unidos. Rolando permanece en ese país, pero Clemente posteriormente se
establece en Francia.
Rolando Lozano estuvo muy ligado al estilo interpretativo de Antonio
Arcaño, de quien fuera gran admirador, y para algunos más que eso, pues
algunos afirman que Lozano fue su continuador, ya que se acerca mucho a
la manera de tocar de este músico. Hay que destacar dentro de la
orquesta Arcaño y sus Maravillas, cómo fusionaron melodías de calidad y
originalidad indiscutibles, junto a fragmentos sinfónicos y jazzísticos.
Sin dudas, un modelo de alto vuelo a seguir.
Lozano es uno de los cubanos más famosos internacionalmente en la
interpretación de la flauta de madera de cinco llaves. Realizó arreglos
para las orquestas con las que colaboró y para varios grupos de salsa.
Grabó con importantes y reconocidos intérpretes del /latin jazz/ de la
década del 60; quienes, al igual que él, fusionaron los elementos de la
música cubana y el /jazz/, con interpretaciones que demostraban en ambas
su virtuosismo.
Entre las importantes figuras con quienes tocó se encuentran: el
vibrafonista Cal Tjader, el timbalero Tito Puentes y el pianista George
Shearing, así como Jaime Calderón, Los Internacionales y la Típica
Antillana. En 1961 integró la charanga La Sabrosa, del percusionista
Ramón Santamaría (/Mongo/). Decía este último, que los músicos
norteamericanos quedaban impactados al escuchar las interpretaciones de
Lozano en la flauta de cinco llaves.
Su legado como músico lo continuó su hijo Danilo Lozano, flautista y
etnomusicólogo, quien posee grandes lauros en la flauta de sistema
dentro de la música de concierto; sin descuidar la tradición heredada de
su padre.
Un pequeño recordatorio a la familia Lozano y a Rolando, el segundo
flautista que integró la nómina de la “Aragón”.
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NOTICIAS
Rolando Lozano, flautista cienfueguero de la charanga al latin jazz

Por: Sandra M. Busto Marín*
Fecha: 2020.10.30
Fuente: 5 de Septiembre
decide establecerse en esta ciudad. Aquí se desempeñó dentro de la Banda
Municipal. Tocaban el piano, el clarinete, la flauta y el saxofón. Entre
sus hijos, Clemente y Rolando, continuaron su legado en la música.
Clemente se dedicó más al saxofón y Rolando hacia la flauta,
convirtiéndose en un importante exponente de este instrumento.
Rolando Lozano (José Calazán Lozano) nació en la ciudad de Cienfuegos
el 27 de agosto de 1931. Da los primeros pasos en el aprendizaje de la
música con su padre Lorenzo Lozano y luego en la Academia de Música de
su ciudad natal. Su carrera artística comienza a la temprana edad de
once años, como flautista de la Orquesta Moderna. Posteriormente pasó a
la Estrella de Cienfuegos y a la Banda Municipal, como clarinetista y
saxofonista.
Cuando en 1950 Efraín Loyola decide dejar la agrupación y formar su
propia charanga habla con su amigo Lorenzo, para que su hijo Rolando lo
sustituyera. Así es como a los 19 años integró la nómina de la orquesta
Aragón, donde fue el segundo de sus flautistas. Rolando, quien fuera
alumno de Loyola, le había hecho suplencias ya en algunas ocasiones
dentro de la emblemática agrupación. Dejó su impronta en grabaciones
hechas junto a la “Aragón”, en la cual permaneció hasta 1954.
A los 23 años comienza a tocar con otra charanga: la orquesta América,
de Ninón Mondéjar, con la cual viaja a México. En una entrevista, su
hermana Adelfa me comentaba que recordaba cuando Ninón Mondéjar llegó a
la casa buscando a su hermano Rolando, para que se fuera de viaje con la
agrupación, pues tenía muy buenas referencias sobre él. Cuando su mamá
lo supo se puso nerviosa, porque Rolando era muy joven aún y ella no
quería que se fuera. Entonces Ninón le propuso llevarse también a
Clemente, quien era dos años mayor; así hicieron un dúo en la orquesta y
se fueron juntos.
Dado el auge de la música cubana dentro de la industria del cine en
México, podemos encontrarlo en filmes como: /Del chachachá al mambo/,
/Música de siempre/, /Las viudas del chachachá/, /Club de señoritas /y
/Que rico vacilón/. A partir de ese momento desarrollaría su carrera
fuera de Cuba. Al tiempo de estar tocando allí, viajan a los Estados
Unidos. Rolando permanece en ese país, pero Clemente posteriormente se
establece en Francia.
Rolando Lozano estuvo muy ligado al estilo interpretativo de Antonio
Arcaño, de quien fuera gran admirador, y para algunos más que eso, pues
algunos afirman que Lozano fue su continuador, ya que se acerca mucho a
la manera de tocar de este músico. Hay que destacar dentro de la
orquesta Arcaño y sus Maravillas, cómo fusionaron melodías de calidad y
originalidad indiscutibles, junto a fragmentos sinfónicos y jazzísticos.
Sin dudas, un modelo de alto vuelo a seguir.
Lozano es uno de los cubanos más famosos internacionalmente en la
interpretación de la flauta de madera de cinco llaves. Realizó arreglos
para las orquestas con las que colaboró y para varios grupos de salsa.
Grabó con importantes y reconocidos intérpretes del /latin jazz/ de la
década del 60; quienes, al igual que él, fusionaron los elementos de la
música cubana y el /jazz/, con interpretaciones que demostraban en ambas
su virtuosismo.
Entre las importantes figuras con quienes tocó se encuentran: el
vibrafonista Cal Tjader, el timbalero Tito Puentes y el pianista George
Shearing, así como Jaime Calderón, Los Internacionales y la Típica
Antillana. En 1961 integró la charanga La Sabrosa, del percusionista
Ramón Santamaría (/Mongo/). Decía este último, que los músicos
norteamericanos quedaban impactados al escuchar las interpretaciones de
Lozano en la flauta de cinco llaves.
Su legado como músico lo continuó su hijo Danilo Lozano, flautista y
etnomusicólogo, quien posee grandes lauros en la flauta de sistema
dentro de la música de concierto; sin descuidar la tradición heredada de
su padre.
Un pequeño recordatorio a la familia Lozano y a Rolando, el segundo
flautista que integró la nómina de la “Aragón”.
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