D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
Agreda comenzó a estudiar trompeta a los doce años respaldado por su
padre, don Eliseo Maya Caicedo. Fue su progenitor quien lo inscribió en
la Escuela de Música de la Universidad de Nariño donde Lucio Feuillet
(abuelo del cantautor del mismo nombre) le enseñó teoría, solfeo,
armonía. No pasó mucho tiempo cuando fue aceptado en la Banda Sinfónica
de Nariño de donde saltó a la Banda Departamental del Valle, aventura
prematura que lo llevó a vivir temporalmente en Cali.
Sin cumplir aún la mayoría de edad, huyendo del servicio militar, el
joven trompetista regresó a Pasto a mediados de los sesenta y se unió a
la que era considerada la mejor orquesta de la ciudad por esos años:
Alma Nariñense. Por recomendación de un amigo, viajó a Bogotá, continuó
sus estudios en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia
con su coterráneo, el legendario trompetista Pote Mideros y se enlistó
en la banda de Matinez Pollit, el papá de Edy Martínez.
Foto: Eduardo Maya 1964.
En 1970, con apenas veintidós años, aceptó una invitación a Oranjestad,
capital de Aruba, para inaugurar un hotel de la cadena Sheraton. Aunque
el contrato era por seis meses, se terminó quedando cinco años. Retornó
temporalmente a Bogotá, comenzó su carrera como músico de atril y
trabajó durante varios años con Jimmy Salcedo en el programa de
televisión Mano a Mano Musical. Pese a que, como alguna vez le contó a
la Radio Nacional de Colombia, su actividad discográfica fue prolífica,
su rastro permanece invisible a consecuencia de la ausencia de créditos
en los discos. Sin embargo, su impronta aparece certificada en algunos
discos icónicos como ‘La moña’ (1978), de Joe Madrid, y ‘Evolución’
(1975), de Harold.
Por esos mismos años hizo parte de algunas bandas emblemáticas de la
salsa y la música tropical en Bogotá como Los Astros, Los Nada que Ver y
Los Rivales. También fundó y dirigió el Grupo Maya, banda de corte
salsero que lo respaldó en ‘Mr. Bugle’ (1975), disco que, además de ser
una joya del smooth jazz colombiano, fue el primer trabajo grabado a su
nombre.
Instalado definitivamente en Aruba, Lalo Maya, como fue conocido en el
ambiente musical, contrajo nupcias con Felipina Tromp con quien tuvo
tres hijos. Durante tres décadas fue director artístico en diferentes
cadenas hoteleras y fue protagonista de la vibrante escena jazzera de la
isla. Pese a la distancia, su relación con Colombia fue estrecha:
organizó el primer Festival de Jazz de Pasto con la Galeras Big Band,
apadrinó bandas –Gualao, Big Band de Sandoná- y grabó con paisanos como
sucedió en ‘Sensations’ (1994), una suerte de testamento musical en el
que contó con la simpatía de varias leyendas del jazz y la música
tropical colombiana como Adolfo Castro, Mario Baracaldo, Luis Díaz,
Betho Díaz, Ramón Benítez y Luis Pacheco.
A los 74 años falleció en su querida Oranjestad, Eduardo Maya, el
maestro de varias generaciones de hombres y mujeres trompetistas del sur
de Colombia.
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LATINO DISTINGUIDO: Eduardo Maya, leyenda del jazz y la salsa en Colombia
NOTICIAS
LATINO DISTINGUIDO: Eduardo Maya, leyenda del jazz y la salsa en Colombia

Fecha: 2020.09.27
Fuente: radionacional.co
Agreda comenzó a estudiar trompeta a los doce años respaldado por su
padre, don Eliseo Maya Caicedo. Fue su progenitor quien lo inscribió en
la Escuela de Música de la Universidad de Nariño donde Lucio Feuillet
(abuelo del cantautor del mismo nombre) le enseñó teoría, solfeo,
armonía. No pasó mucho tiempo cuando fue aceptado en la Banda Sinfónica
de Nariño de donde saltó a la Banda Departamental del Valle, aventura
prematura que lo llevó a vivir temporalmente en Cali.
Sin cumplir aún la mayoría de edad, huyendo del servicio militar, el
joven trompetista regresó a Pasto a mediados de los sesenta y se unió a
la que era considerada la mejor orquesta de la ciudad por esos años:
Alma Nariñense. Por recomendación de un amigo, viajó a Bogotá, continuó
sus estudios en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia
con su coterráneo, el legendario trompetista Pote Mideros y se enlistó
en la banda de Matinez Pollit, el papá de Edy Martínez.
Foto: Eduardo Maya 1964.
En 1970, con apenas veintidós años, aceptó una invitación a Oranjestad,
capital de Aruba, para inaugurar un hotel de la cadena Sheraton. Aunque
el contrato era por seis meses, se terminó quedando cinco años. Retornó
temporalmente a Bogotá, comenzó su carrera como músico de atril y
trabajó durante varios años con Jimmy Salcedo en el programa de
televisión Mano a Mano Musical. Pese a que, como alguna vez le contó a
la Radio Nacional de Colombia, su actividad discográfica fue prolífica,
su rastro permanece invisible a consecuencia de la ausencia de créditos
en los discos. Sin embargo, su impronta aparece certificada en algunos
discos icónicos como ‘La moña’ (1978), de Joe Madrid, y ‘Evolución’
(1975), de Harold.
Por esos mismos años hizo parte de algunas bandas emblemáticas de la
salsa y la música tropical en Bogotá como Los Astros, Los Nada que Ver y
Los Rivales. También fundó y dirigió el Grupo Maya, banda de corte
salsero que lo respaldó en ‘Mr. Bugle’ (1975), disco que, además de ser
una joya del smooth jazz colombiano, fue el primer trabajo grabado a su
nombre.
Instalado definitivamente en Aruba, Lalo Maya, como fue conocido en el
ambiente musical, contrajo nupcias con Felipina Tromp con quien tuvo
tres hijos. Durante tres décadas fue director artístico en diferentes
cadenas hoteleras y fue protagonista de la vibrante escena jazzera de la
isla. Pese a la distancia, su relación con Colombia fue estrecha:
organizó el primer Festival de Jazz de Pasto con la Galeras Big Band,
apadrinó bandas –Gualao, Big Band de Sandoná- y grabó con paisanos como
sucedió en ‘Sensations’ (1994), una suerte de testamento musical en el
que contó con la simpatía de varias leyendas del jazz y la música
tropical colombiana como Adolfo Castro, Mario Baracaldo, Luis Díaz,
Betho Díaz, Ramón Benítez y Luis Pacheco.
A los 74 años falleció en su querida Oranjestad, Eduardo Maya, el
maestro de varias generaciones de hombres y mujeres trompetistas del sur
de Colombia.
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