D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
nueva versión del tema antológico de los Van Van “El buey cansao”.
Un pretexto para conversar con el músico cubano sobre este tema y su
disco “Te lo dije”.
Aquella vez hace 9 años, en una noche de diciembre con un café que Maria
Fernanda nos regaló, conversamos largo y tendido sobre su carrera y su
disco /Canciones/, del cual quedé prendado y fue la puerta a una amistad
—admiración que solo sabe incrementarse ante la virtud y el riesgo de
Harold López-Nussa en cada nueva entrega de su carrera.
Su más reciente disco /Te lo dije/ me llevó de vuelta a /Canciones/, a
esa manera muy cubana que Harold tiene de contarnos la música desde la
simplicidad —no simpleza— , la humildad de romper moldes y la claridad
de entender que la música no conoce de parcelas.
“Con /Te lo dije/ intento burlarme de mí mismo y jugar con esa creencia
que tenemos los cubanos de que nos sabemos todo y que somos los números
uno en todo. Es un juego con nuestra cubanía y esa arrogancia inocente
que me gusta tanto”, me cuenta en una conversación redes sociales
mediante, ya que nada ni nadie se libra de la COVID-19 y sus impactos.
Y, por supuesto, la música y su industria no son la excepción.
Un disco que vio la luz en el momento menos esperado, en un contexto
marcado por una pandemia que ha cambiado la vida de todos y ha acelerado
la manera digital en que consumimos los contenidos. Pero, quiero creer,
que además es un momento en que necesitamos, más que nada, esos pequeños
motivos para sonreír y sentir que aún hay cosas con sentido.
“El disco debía haber sido lanzado mucho antes. Por la pandemia no pudo
ser. Pero pensamos que no podíamos seguir esperando para hacerlo. Ha
sido un reto totalmente diferente a la manera en que acostumbro a
trabajar. Hemos tenidos que adaptarnos. He sentido mucho apoyo de la
disquera, de las diferentes agencias, de todas las personas que me han
acompañado en los últimos años. No pocas. Tengo la suerte de tener un
equipo de amigos, en quienes confío y quienes creen en lo que hago. Eso
hace todo más fácil”.
/Te lo dije/ es un fonograma alegre, y aunque pudiera intentar encontrar
adjetivos más rebuscados que algún musicólogo o crítico adoraría, no los
necesito, porque vino con credenciales propias cargadas de mozambique o
reguetón, aderezadas magistralmente bajo el halo del jazz y ese bendito
abanico de posibilidades que permite a quien crea.
“Quería que fuera un disco con una sonoridad tal vez un poco más pop,
diferente al anterior. Aquí el sonido está tal vez más presente, con
menos ambiente, la música también. Y siempre queda, por supuesto,
espacio para la improvisación que es lo mágico que tiene el jazz”,
asegura Harold quien, como en muchas otras batallas, se hizo acompañar
de su hermano Ruy Adrián López-Nussa (batería), Julio César González
(bajo) y Maykel González (trompeta).
De izquierda a derecha: Maykel González (trompeta), Julio César González
(bajo), Ruy López-Nussa (batería) y Harold López-Nissa (piano). Foto:
Cortesía de HLN.
Por si fuera poco, no le bastó ese trío de músicos como base para
construir su disco. Tuvo que, además, regalarnos 4 colaboraciones
especiales, por lo diversas y atrevidas de cuanto le he escuchado a
Harold en tantos años.
¿Jazz con reguetón? Pues sí. ¿Musicalidad? Asegurado. ¿Homenajes? Puedes
contar con ello.
“Me hice muchos regalos con este disco. Kelvis Ochoa y su cubanía
criolla, Cimafunk y su impresionante proyección. Randy Malcom y mi idea
loca de fusionar reguetón con jazz para tomar riesgos y salir de la zona
de confort. El acordeonista francés Vincent Peirani, en una versión de
lujo de Windmills of Your Mind, de Michel Legrand”.
Quien ha seguido la carrera de Harold López-Nussa ha sentido en cada
disco un universo nuevo, como una biografía contada desde las teclas del
piano o una historia de muchos a través de la música.
Esta vez, con /Te lo dije/, el pianista cubano y su cuarteto, quisieron
acercar el jazz a la gente, con una sonoridad tal vez más pop o alejada
de los estándares del jazz latino o cubano a los que estamos acostumbrados.
“Cada disco refleja lo que estás viviendo en ese momento, las
influencias que tienes en tu vida personal y profesional. Fue una manera
de acercarme a mis hijas —quienes cantan en el disco— y mi familia
porque la vida de los músicos que giran mucho exige la separación de los
seres queridos. Y me ha tocado bastante. Pero también con /Te lo dije/,
como con /Canciones/, quise divertirme un poco con la música e intentar
hacerla para todo tipo de público, no solo para consumidores de jazz,
sino con una paleta más amplia de escucha”.
Cuando se repasa el disco de arriba a abajo como quien lee algo muy
bueno que no puede dejarlo, más allá de la variedad y el riesgo sonoros,
encuentras conexiones a historias comunes, a momentos de vidas, de
aciertos, de necesidades, pero sobre todo, de alegría y esperanzas.
“Cada canción tiene su historia particular. “Habana sin sábanas” es un
retrato mío de lo que entiendo es La Habana, la que yo vivo, la que
camino, la que vivimos los habaneros, La Habana al descubierto; “Sobre
el atelier”, es un tema dedicado a mi abuelo Leonel, que lo compuse
encima de lo que era su atelier antes; “Un día de noviembre”, un tema de
Leo Brouwer, que quiero mucho y que lo hice en son de habanera; y así
cada tema. Las canciones que tienen la suerte de tener un videoclip van
acompañadas de esa imagen visual que te condiciona el sentir; pero
aquellas que no, te ofrecen la libertad de imaginar lo que desees y cada
cual puede crear su historia acorde a lo que le inspire la música, que
al final creo es lo más bonito”.
Del reguetón al Buey Cansao
Harold ya nos sorprendió hace algunos meses con su Jazztón junto al
cantante del dúo Gente de Zona Randy Malcom, con quien le une una larga
relación desde los tiempos de estudiantes de música.
Ahora, por si fuera poco, regala un homenaje al maestro Juan Formell y
ese tema inolvidable como “El Buey Cansao”, de los Van Van, esta vez
uniendo fuerzas con Cimafunk en un videoclip dirigido por el equipo de
Nocturnal.
“Los Van Van es una de mis orquestas preferidas. He crecido escuchando
su música desde pequeño. Me marca y ha marcado a muchos cubanos. Y por
eso el homenaje en este disco con dos temas”, agrega, “Hace mucho tenía
ganas de hacer una versión de ‘El Buey Cansao’ y me di el lujo ahora de
hacerlo con CImafunk, en una colaboración muy linda. Yo grabé el tema
pensando en que él lo hiciera, pero no lo habíamos siquiera hablado. El
año pasado estábamos ambos muy complicados y la colaboración fue a la
distancia. Y cuando me envió su parte, me impresionó porque le había
dado al arreglo el toque que le faltaba y fue mucho más de lo que imaginé”.
Te lo dije es un disco que llega en un momento crucial no importa si
gustas del jazz o no, porque esa frontera no existe en estos 11 temas
curados por Harold López-Nussa, su trío todoterreno de músicos y los
invitados de lujo que tuvo. Es un disco para sonreír, para escuchar solo
o acompañado, para bailar, para recordar o para mirar al futuro, para
sentarte y reflexionar incluso en qué momento de tu vida te encuentras.
Cuando un fonograma logra eso, ya es exitoso. Y aunque él me dijo que
no, para mí si es un ciclo. /Canciones/ y /Te lo dije/ cierran un
círculo de madurez de un artista que no para de crear, para orgullo y
alegría nuestra.
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Harold López-Nussa te lo dijo
NOTICIAS
Harold López-Nussa te lo dijo

Por: rErnesto González
Fecha: 2020.09.24
Fuente: OnCuba
nueva versión del tema antológico de los Van Van “El buey cansao”.
Un pretexto para conversar con el músico cubano sobre este tema y su
disco “Te lo dije”.
Aquella vez hace 9 años, en una noche de diciembre con un café que Maria
Fernanda nos regaló, conversamos largo y tendido sobre su carrera y su
disco /Canciones/, del cual quedé prendado y fue la puerta a una amistad
—admiración que solo sabe incrementarse ante la virtud y el riesgo de
Harold López-Nussa en cada nueva entrega de su carrera.
Su más reciente disco /Te lo dije/ me llevó de vuelta a /Canciones/, a
esa manera muy cubana que Harold tiene de contarnos la música desde la
simplicidad —no simpleza— , la humildad de romper moldes y la claridad
de entender que la música no conoce de parcelas.
“Con /Te lo dije/ intento burlarme de mí mismo y jugar con esa creencia
que tenemos los cubanos de que nos sabemos todo y que somos los números
uno en todo. Es un juego con nuestra cubanía y esa arrogancia inocente
que me gusta tanto”, me cuenta en una conversación redes sociales
mediante, ya que nada ni nadie se libra de la COVID-19 y sus impactos.
Y, por supuesto, la música y su industria no son la excepción.
Un disco que vio la luz en el momento menos esperado, en un contexto
marcado por una pandemia que ha cambiado la vida de todos y ha acelerado
la manera digital en que consumimos los contenidos. Pero, quiero creer,
que además es un momento en que necesitamos, más que nada, esos pequeños
motivos para sonreír y sentir que aún hay cosas con sentido.
“El disco debía haber sido lanzado mucho antes. Por la pandemia no pudo
ser. Pero pensamos que no podíamos seguir esperando para hacerlo. Ha
sido un reto totalmente diferente a la manera en que acostumbro a
trabajar. Hemos tenidos que adaptarnos. He sentido mucho apoyo de la
disquera, de las diferentes agencias, de todas las personas que me han
acompañado en los últimos años. No pocas. Tengo la suerte de tener un
equipo de amigos, en quienes confío y quienes creen en lo que hago. Eso
hace todo más fácil”.
/Te lo dije/ es un fonograma alegre, y aunque pudiera intentar encontrar
adjetivos más rebuscados que algún musicólogo o crítico adoraría, no los
necesito, porque vino con credenciales propias cargadas de mozambique o
reguetón, aderezadas magistralmente bajo el halo del jazz y ese bendito
abanico de posibilidades que permite a quien crea.
“Quería que fuera un disco con una sonoridad tal vez un poco más pop,
diferente al anterior. Aquí el sonido está tal vez más presente, con
menos ambiente, la música también. Y siempre queda, por supuesto,
espacio para la improvisación que es lo mágico que tiene el jazz”,
asegura Harold quien, como en muchas otras batallas, se hizo acompañar
de su hermano Ruy Adrián López-Nussa (batería), Julio César González
(bajo) y Maykel González (trompeta).
De izquierda a derecha: Maykel González (trompeta), Julio César González
(bajo), Ruy López-Nussa (batería) y Harold López-Nissa (piano). Foto:
Cortesía de HLN.
Por si fuera poco, no le bastó ese trío de músicos como base para
construir su disco. Tuvo que, además, regalarnos 4 colaboraciones
especiales, por lo diversas y atrevidas de cuanto le he escuchado a
Harold en tantos años.
¿Jazz con reguetón? Pues sí. ¿Musicalidad? Asegurado. ¿Homenajes? Puedes
contar con ello.
“Me hice muchos regalos con este disco. Kelvis Ochoa y su cubanía
criolla, Cimafunk y su impresionante proyección. Randy Malcom y mi idea
loca de fusionar reguetón con jazz para tomar riesgos y salir de la zona
de confort. El acordeonista francés Vincent Peirani, en una versión de
lujo de Windmills of Your Mind, de Michel Legrand”.
Quien ha seguido la carrera de Harold López-Nussa ha sentido en cada
disco un universo nuevo, como una biografía contada desde las teclas del
piano o una historia de muchos a través de la música.
Esta vez, con /Te lo dije/, el pianista cubano y su cuarteto, quisieron
acercar el jazz a la gente, con una sonoridad tal vez más pop o alejada
de los estándares del jazz latino o cubano a los que estamos acostumbrados.
“Cada disco refleja lo que estás viviendo en ese momento, las
influencias que tienes en tu vida personal y profesional. Fue una manera
de acercarme a mis hijas —quienes cantan en el disco— y mi familia
porque la vida de los músicos que giran mucho exige la separación de los
seres queridos. Y me ha tocado bastante. Pero también con /Te lo dije/,
como con /Canciones/, quise divertirme un poco con la música e intentar
hacerla para todo tipo de público, no solo para consumidores de jazz,
sino con una paleta más amplia de escucha”.
Cuando se repasa el disco de arriba a abajo como quien lee algo muy
bueno que no puede dejarlo, más allá de la variedad y el riesgo sonoros,
encuentras conexiones a historias comunes, a momentos de vidas, de
aciertos, de necesidades, pero sobre todo, de alegría y esperanzas.
“Cada canción tiene su historia particular. “Habana sin sábanas” es un
retrato mío de lo que entiendo es La Habana, la que yo vivo, la que
camino, la que vivimos los habaneros, La Habana al descubierto; “Sobre
el atelier”, es un tema dedicado a mi abuelo Leonel, que lo compuse
encima de lo que era su atelier antes; “Un día de noviembre”, un tema de
Leo Brouwer, que quiero mucho y que lo hice en son de habanera; y así
cada tema. Las canciones que tienen la suerte de tener un videoclip van
acompañadas de esa imagen visual que te condiciona el sentir; pero
aquellas que no, te ofrecen la libertad de imaginar lo que desees y cada
cual puede crear su historia acorde a lo que le inspire la música, que
al final creo es lo más bonito”.
Del reguetón al Buey Cansao
Harold ya nos sorprendió hace algunos meses con su Jazztón junto al
cantante del dúo Gente de Zona Randy Malcom, con quien le une una larga
relación desde los tiempos de estudiantes de música.
Ahora, por si fuera poco, regala un homenaje al maestro Juan Formell y
ese tema inolvidable como “El Buey Cansao”, de los Van Van, esta vez
uniendo fuerzas con Cimafunk en un videoclip dirigido por el equipo de
Nocturnal.
“Los Van Van es una de mis orquestas preferidas. He crecido escuchando
su música desde pequeño. Me marca y ha marcado a muchos cubanos. Y por
eso el homenaje en este disco con dos temas”, agrega, “Hace mucho tenía
ganas de hacer una versión de ‘El Buey Cansao’ y me di el lujo ahora de
hacerlo con CImafunk, en una colaboración muy linda. Yo grabé el tema
pensando en que él lo hiciera, pero no lo habíamos siquiera hablado. El
año pasado estábamos ambos muy complicados y la colaboración fue a la
distancia. Y cuando me envió su parte, me impresionó porque le había
dado al arreglo el toque que le faltaba y fue mucho más de lo que imaginé”.
Te lo dije es un disco que llega en un momento crucial no importa si
gustas del jazz o no, porque esa frontera no existe en estos 11 temas
curados por Harold López-Nussa, su trío todoterreno de músicos y los
invitados de lujo que tuvo. Es un disco para sonreír, para escuchar solo
o acompañado, para bailar, para recordar o para mirar al futuro, para
sentarte y reflexionar incluso en qué momento de tu vida te encuentras.
Cuando un fonograma logra eso, ya es exitoso. Y aunque él me dijo que
no, para mí si es un ciclo. /Canciones/ y /Te lo dije/ cierran un
círculo de madurez de un artista que no para de crear, para orgullo y
alegría nuestra.
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