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DE INTERES: Barry Harris, el último evangelista del bebop

Por: Ignacio Arbalejo
Fecha: 2018.06.09
Fuente: El Mundo

Sentarse enfrente del pianista Barry Harris (Detroit, 1929) comporta, a su vez, una suerte de reverencia en cuanto que ha pisado tarima con los apellidos más determinantes de la historia del jazz. Harris se estrenó en su ciudad natal con el coloso *Charlie Parker, el músico que más le
influyó en su larga trayectoria artística*. Allí también, y a la vez, empezó a dar charlas y clases de jazz, tan bien acogidas que hasta un joven John Coltrane preguntó dónde se encontraba la casa donde impartía lecciones el profesor Harris.

Y así, en la década de los 50, cuando el swing ya había permeado todas las ciudades importantes estadounidenses, de repente, un día los músicos se despertaron tocando bebop. Detroit, quizá, tenga el honor de haber contado con el caldo de cultivo que haría hervir el nuevo género
jazzístico: figuras como *Paul Chambers, Joe Henderson, Yusef Lateef o Charles McPherson* sedimentaron la vida musical de Detroit para alumbrar una nueva era.

Para Barry Harris ha sido difícil disociar su trayectoria musical de la pedagógica porque en su persona figura como un *corpus canónico que ha traspasado generacione*s y estilos, llegando a dar clases por todos los continentes: desde Japón a Argentina, pasando por España.

Hoy y mañana da sendos conciertos con venta en la plataforma Atrapalo (el del sábado con Ignasi Terrasa como telonero) en el *salón de actos de la Fundación ONCE, en la céntrica calle Prim de Madrid*, donde toda esta semana ha impartido un seminario a alumnos americanos, italianos,
portugueses, irlandeses y algún que otro español, con la colaboración de la Sociedad de Artistas AIE y la propia ONCE. Después de una de estas maratonianas jornadas de clase sobre escalas, acordes e improvisación, el último evangelista del bebop toma la palabra:

*P. Doctor Harris, ¿qué es para usted el jazz?*

*R.* El jazz es para mí una continuación de la música clásica. Para mí no hay diferencia. Continuo con la música clásica porque improviso y en la música clásica también se improvisaba. *Si hoy estuviera vivo Chopin, con seguridad, sería un pianista de jazz*. Porque, en el pasado, cuando
componías algo, tenías tiempo para poder cambiar la partitura. Pero cuando tocas jazz no tienes la oportunidad de cambiarlo, porque tienes que tocarlo en el momento. Chopin seguro que estaría contento de poder hacerlo.

      Harris es el último exponente de una época dorada del jazz

De Chopin, de armonía y de un gran repertorio de escalas están salpicadas las clases del seminario en la ONCE. Entre los alumnos, no son pocos los que son invidentes y que se acercan tanteando con un bastón hacia el piano. *Una estampa que nos recuerda a nuestro universal
Joaquín Rodrigo*. Y se constata en estos alumnos que la pérdida de un sentido parece agudizar otros, como el de oído, pues sentados al piano sacan oro puro de las teclas. Y allí está, comandando con autoridad docente, Barry Harris. Apabulla la energía que derrocha en cada clase
para tener 88 años: "¡No, así no! Comienza la escala armónica de mi bemol mayor de arriba a abajo (y tararea) y termina en la tercera de si". El de Detroit lleva un teclado en la cabeza. Se sabe todas las escalas de memoria.

*P. De usted se puede decir que llevó de la mano el swing al bebop. ¿Cómo se produjo esta revolución?*

*R.* Cuando yo empecé a tocar todos los músicos tocaban en big bands, todos tenían un grupo grande. Y, de repente, se dieron cuenta de que, quizás, querían tocar en grupos más pequeños. Eso fue parte de la transición. Además, todos los músicos se tenían que aprender todas las
canciones que se tocaban en las big bands: así que todos los saxofonistas y pianistas tenían que conocer las melodías. Y en ese aprendizaje de unos músicos a otros surgió el bebop.

      Imparte seminarios de jazz en España desde 1986

Después de las clases, en el cercano local de jazz Bogui Jazz están organizadas las *jam session para los alumnos*. Allí se van dejando caer el violinista, los cantantes, guitarristas y pianistas que han estado todo el día leyendo partituras y apurando escalas tal y como las dicta
el maestro Harris. Al Bogui va uno a desahogarse, que el curso es muy intenso.

*P. Usted ha tocado con los más grandes del jazz: Charlie Parker, John Coltrane, Miles Davis, Coleman Hawkings... Y en todos ha influido ¿quién es el que más le ha influido a usted?*

*R:* (Categórico) Charlie Parker. Cuando yo era joven, los músicos tocaban en los bares y también en los salones de baile. Yo, que aún no tenía 21 años, no podía ir a los bares pero sí a los salones. Y allí me juntaba al piano con Charlie Parker. Cuando me acercaba al `night club`, y yo todavía no había cumplido la edad legal para entrar, me asomaba a la ventana y escuchaba. Golopeba el cristal y el pianista miraba y pensaba "otra vez". Terminaba la canción que estab tocando, se sentaba en el bar y me hacía una señal. Yo entraba corriendo a sentarme al piano, tocaba una canción y cuando terminaba corriendo volvía a salir. Hasta el día en que cumplí 21 años, cumpleaños que celebré en aquel bar.

*P. ¿Cómo recuerda el homenaje fílmico que Cilnt Eastwood le hace a Charlie Paker en su película `Bird` de 1988?*

*R.* Yo era uno de los músicos que participó en la grabación de la banda sonora. Durante la película, muchos músicos pidieron tocar porque querían aparecer en el homenaje a Charlie Parker y esas partes no están necesariamente en la banda sonora. Cuando empiezan a aparecer los
títulos de crédito del final se oye tocar a Charlie Parker y el piano que suena, ¡soy yo!

*P. Usted visitó España por primera vez en 1986. Durante el curso ha manifestado que en una visita a San Lorenzo de El Escorial encontró una partitura del siglo XVI con una melodía muy similar al standard de jazz `Autum Leaves`.

*R.* Bueno, es que la melodía de `Autum Leaves` es muy conocida porque todos hemos escuchado en alguna iglesia a algún coro algo muy similar. O en alguna canción antigua. Por eso es tan popular, porque todo el mundo la ha escuchado ya de algún modo. Es una melodía muy antigua.

Barry Harris es historia viva del jazz. Concurre la suerte de que está en Madrid y que da hoy y mañana dos conciertos acompañado del contrabandista *Richie Ferrer*, el baterista *Jimmi Castro* y el percusionista *Ramón González*. Las entradas se pueden conseguir en la
plataforma Atrápalo.

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