D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
Jalapa • Con una música sin tiempo, profunda, divertida y, sobre todo, comprometida con quienes le dieron vida, el concierto de Gary Bartz el viernes pasado en la sala Emilio Carballido fue uno de los puntos culminantes del Festival Internacional JAZZUV.
Los espíritus de Charlie Parker, John Coltrane, Fats Waller y otros fueron invocados a través de sus piezas y el trabajo conjunto de Bartz con el pianista Kenny Werner, el contrabajista Peter Slavov y el baterista Otis Brown III. La presentación concluyó con la gente rendida ante la apabullante muestra de creación.
Al día siguiente, antes de su clase maestra, Slavov, contrabajista búlgaro que radica en Nueva York, seguía bajo el influjo del concierto y el orgullo de haber compartido el escenario con músicos de este calibre: "Para mí fue un gran honor tocar con Bartz y Werner —dice en entrevista con MILENIO—. Le decía a Gary que cuando empecé a meterme en el jazz uno de los primeros discos que escuché fue uno suyo. Ayer no podía creer que tenía oportunidad de tocar con él".
Slavov fue una figura notoria en esta edición del JAZZUV porque participó en varios de los conciertos estelares. Esto permitió escuchar a un contrabajista que maneja diversos lenguajes y que está abierto a muchos estilos. Slavov estudió piano clásico de niño, aunque no era un alumno muy dedicado. Quiso ingresar a una de las mejores escuelas de música clásica en su natal Bulgaria, pero no tenía el nivel requerido. “Entonces mi padre decidió que
tocara el contrabajo porque el nivel de exigencia no era tan grande. Yo no quería tocar el contrabajo sino ser guitarrista de una banda de rock, como cualquier chavo”, dice.
Entonces descubrió el jazz: "Mis primeros héroes fueron trompetistas y saxofonistas, no contrabajistas. El primer contrabajista que realmente me gustó fue Charles Mingus. Me gustan todos, algunos menos, otros más; hay algo en todos que puede servirte, y los jazzistas jóvenes deben tener esto en mente".
Para Slavov el jazz ya no es solo un estilo: "Se ha desarrollado y hay muchas formas de tocarlo, pero es un lenguaje. Creo que el jazz es la más alta de las formas musicales artísticas, porque involucra demasiados elementos, como son todas las grandes cualidades que debería tener un músico, pero al doble. Saber el lenguaje es muy importante, aunque ahora hay formas de música que pasan por jazz, pero que no lo son".
Para él la primera responsabilidad de un músico es "ser bueno. Debes ser muy bueno para que la gente te necesite. Puedo garantizarle a cualquiera que si es bueno tiene buenas oportunidades para tocar".
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DE INTERES : El jazz, la más alta de las formas musicales artísticas: Peter Slavov
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DE INTERES : El jazz, la más alta de las formas musicales artísticas: Peter Slavov

Por: Xavier Quirarte
Fecha: 2012.12.18
Fuente: mILENIO
Jalapa • Con una música sin tiempo, profunda, divertida y, sobre todo, comprometida con quienes le dieron vida, el concierto de Gary Bartz el viernes pasado en la sala Emilio Carballido fue uno de los puntos culminantes del Festival Internacional JAZZUV.
Los espíritus de Charlie Parker, John Coltrane, Fats Waller y otros fueron invocados a través de sus piezas y el trabajo conjunto de Bartz con el pianista Kenny Werner, el contrabajista Peter Slavov y el baterista Otis Brown III. La presentación concluyó con la gente rendida ante la apabullante muestra de creación.
Al día siguiente, antes de su clase maestra, Slavov, contrabajista búlgaro que radica en Nueva York, seguía bajo el influjo del concierto y el orgullo de haber compartido el escenario con músicos de este calibre: "Para mí fue un gran honor tocar con Bartz y Werner —dice en entrevista con MILENIO—. Le decía a Gary que cuando empecé a meterme en el jazz uno de los primeros discos que escuché fue uno suyo. Ayer no podía creer que tenía oportunidad de tocar con él".
Slavov fue una figura notoria en esta edición del JAZZUV porque participó en varios de los conciertos estelares. Esto permitió escuchar a un contrabajista que maneja diversos lenguajes y que está abierto a muchos estilos. Slavov estudió piano clásico de niño, aunque no era un alumno muy dedicado. Quiso ingresar a una de las mejores escuelas de música clásica en su natal Bulgaria, pero no tenía el nivel requerido. “Entonces mi padre decidió que
tocara el contrabajo porque el nivel de exigencia no era tan grande. Yo no quería tocar el contrabajo sino ser guitarrista de una banda de rock, como cualquier chavo”, dice.
Entonces descubrió el jazz: "Mis primeros héroes fueron trompetistas y saxofonistas, no contrabajistas. El primer contrabajista que realmente me gustó fue Charles Mingus. Me gustan todos, algunos menos, otros más; hay algo en todos que puede servirte, y los jazzistas jóvenes deben tener esto en mente".
Para Slavov el jazz ya no es solo un estilo: "Se ha desarrollado y hay muchas formas de tocarlo, pero es un lenguaje. Creo que el jazz es la más alta de las formas musicales artísticas, porque involucra demasiados elementos, como son todas las grandes cualidades que debería tener un músico, pero al doble. Saber el lenguaje es muy importante, aunque ahora hay formas de música que pasan por jazz, pero que no lo son".
Para él la primera responsabilidad de un músico es "ser bueno. Debes ser muy bueno para que la gente te necesite. Puedo garantizarle a cualquiera que si es bueno tiene buenas oportunidades para tocar".
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