Inicio / Historia del Jazz / Onda Jazz, de Norteamérica a Cuba

HISTORIA

Onda Jazz, de Norteamérica a Cuba

Por: NÁZIN SALOMÓN ISMAEL
Fecha: 2018.01.18
Fuente: Sierra Maestra

A pesar de tener mayor promoción en la capital cubana, el jazz ya se extendió por todo el archipiélago. Hace 10 años no era frecuente encontrar muchos seguidores en Cuba. Esto se debía, en gran medida, a su origen y todo lo que esto conlleva: el idioma, las interpretaciones, incluso la sonoridad, ya que este es un género musical nacido en los
Estados Unidos a finales del siglo XIX, y promocionado años después por las urbes europeas; y por otro lado, tenía poca demanda en comparación con otros géneros de orígenes urbanos, que incluso en nuestros días, poseen mayor comercialización.

Clasificado como un género musical vanguardista, el jazz aparece en los escenarios cubanos en los años veinte del pasado siglo, y lo hace con el surgimiento de las primeras /jazz band/, las cuales buscaban imponerse a sus semejantes norteamericanos, que eran contratados con frecuencia en el país.

Estos grupos, nacidos en la Isla, sobresalían por su amplio dominio del repertorio jazzístico, aunque no dejaron de hacer los géneros musicales cubanos como la canción y sus derivados, el danzón, entre otros. La concepción musical del momento produjo, a partir de los años treinta, la eclosión de la música cubana para el mundo, y de esa forma se constituyen importantes agrupaciones que la llevaron a otro nivel.

Algunas de estas fueron las llamadas “Hermanos Castro”, dirigida por el saxofonista Manolo Castro, que incluía instrumentos de metal característicos del género como el saxofón. También aparecieron Los Curbelo, Habana Casino, Lecuona Cuban Boys y Riversai.

A partir de ese momento  muchos músicos comenzaron a conformar agrupaciones como respuesta a la notable aceptación que había alcanzado el “nuevo género”. Uno de ellos fue Armando Romeu, el cual se inspiró en maestros foráneos para sus creaciones. La peculiaridad del trabajo de este importante director se encontraba en la complejidad y variedad de los arreglos que interpretaba, la mayoría de la autoría de Chico O`Farril, Pucho Escalante, Bebo Valdés, Peruchín Justiz, Kiki Hernández, Isidro Pérez, Gustavo Más, Rafael Tata Palau, Pedro Chao, incluso de él mismo, todos grandes personalidades del pentagrama musical cubano.

Ya para los años cuarenta, y dado el éxito que había alcanzado el jazz en la Isla, en New York comienza a fusionarse este género con la música afrocubana. Al mismo tiempo, en Cuba surge el /Feeling/, con influencia del jazz, especialmente en el estilo /rubateado /a la hora de
interpretar. En este momento salen a la palestra pública compositores de la talla de José Antonio Méndez y César Portillo de la Luz.

Los años cincuenta, “los fabulosos” según muchos historiadores, se caracterizaron por importantes transformaciones musicales, influenciadas por representantes de la mafia norteamericana, que buscaban convertir a La Habana en una ciudad de ocio como Las Vegas. Esto conllevó al aumento de clubs y locales que se caracterizaban por demandadas sesiones de jazz. Para estos años, estrellas de renombre internacional en el género visitaron la Isla, tal fue el caso de Cab Calloway, Woddy Herman, Tommy Dorsey, Nat King Cole, Sara Vaugahan, Tony Martín, Benny Guoodman y Frank Sinatra.

Con el triunfo de la Revolución cubana, en el año 1959, y las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que trajo consigo, las jazz band casi dejaron de existir, y hubo una disminución del consumo del género a lo largo de todo el archipiélago. Aunque, puede hablarse de una transición musical más que de una erradicación, pues a partir de entonces comienzan a surgir nuevos ritmos como la pachanga, el pilón y el mozambique, de rápida y gran aceptación por los cubanos. Además, los autores e intérpretes del /feeling/ pudieron consolidarse como defensores del género, ya que este alcanzó una notoria popularidad.

No fue sino hasta la década del sesenta, que el jazz comienza a denotarse nuevamente como género en el país caribeño. En 1963 se realiza en La Habana el Primer Festival de Jazz, donde asistieron todas las agrupaciones del momento, incluyendo a la popular cantante cubana Omara Portuondo, una de las pioneras del /feeling/.

A partir de ese momento, se retoma la creación de grupos de diversos formatos que incluyen obras de jazz en su repertorio, y así comienzan a participar en festivales por todo el mundo. Uno de estos fue Irakere, ya para el año 1973, agrupación emblemática del /latin jazz/ en nuestro país.

Con el músico Bobby Carcassés, se proyecta una nueva visión del movimiento jazzístico cubano. En 1980 se realiza la primera edición del Festival Jazz Plaza, el encuentro de jazz con mayor envergadura en el país, y que ha incluido a Cuba en el grupo de naciones que desarrollan y varían el género, con ritmos y modalidades musicales propias.

Encuentros como este promocionan a muchos jóvenes jazzistas cubanos, e incluso les han propiciado reconocimiento internacional. Poco a poco se busca extender a todo el país este tipo de música, caracterizada por su complejidad y precisión a la hora de interpretarla.

Regresar a Historia

Lo más leído

26 de julio de 1953: Repercusión de los asaltos en la prensa de la época

Fecha marcada 1