D'Cuba Jazz
HISTORIA
Babín sobre Stan Getz

Por: jds
Fecha: 2016.02.14
Un álbum doble que sirvió para mostrar la música de Stan Getz en La Esquina del Jazz, de la emisora cubana CMBF, lo facilitó Braulio Hernández, Babín, quien lo había adquirido en uno de sus muchos viajes por el mundo.(P) Fue en París, precisa, porque había perdido mucha de la música de quien había sido su ídolo desde muy joven.
Como integrante del Buena Vista Social Club, el ya veterano saxo tenor continuaba venerando el sonido de aquel ojiclaros que había tenido la oportunidad de conocer en La Habana, en el ya distante 1958.
En el más reciente de los varios encuentros que ha sostenido el escritor de este espacio con el respetado músico salió a relucir una anécdota en relación con aquel episodio que vale reproducir hoy.
Contó Babín que él formaba parte de la orquesta del Cabaret del Hotel Capri desde hacía un año cuando el ya famoso jazzista estadounidense se apareció por allí.
El tenía solamente 20 años y compartía atriles con músicos fogueados como Papito Hernández, Leonardo Timor, Pedro Chao y Roby Barreto, bajo la batuta del maestro Rafael Somavilla.
Más alla de relatos sobre la época, que él señala tienen algunas imprecisiones, Babín cuenta que una noche, al llegar a los camerinos del Cabaret, le dicen que por allí estaba Stan Getz.
Sus colegas sabían de su profunda admiración por aquel saxo tenor que había incuso popularizado la música brasileña en los foros de jazz.(P) El era de los que ponía discos del género para que otros instrumentistas escucharan, como lo hacía Guillermo Barreto, incluidos los de Getz, y pensó que era una broma.
Su asombro fue gigantesco cuando escuchó en un camerino fraseos al saxo que no provenían de músicos cubanos, doblando con un alto piezas de uno de esos discos. Descubrió que su autor era el admirado tenorista.
Narra Braulio que al empezar aquella inolvidable noche la función en el Cabaret del Capri, Stan Getz pidió permiso para tocar con la orquesta.
Todos los saxofonistas tenores le brindaron su instrumento pero el autoinvitado visitante optó por el suyo, un Sampler último modelo, que era la niña de sus ojos, no sólo por lo que le había costado.
Se sentó ante su atril y asumió la pieza que se interpretaría como uno mas…
Más tarde, al termina el espectáculo en el cabaret, Babín le acompañó al cercano local Havana 1900, donde se reunía el Club Cubano de Jazz, donde compartiría con los músicos y aficionados que ya conocían de su visita.
Allí, recuerda, tocó apoyado, entre otros, por Frank Emilio Flynn al piano y Papito Hernández, con el contrabajo.(P) El disfrutó aquella madrugada como un oyente más, al tiempo que custodiaba su instrumento, que seguía entre las manos de Getz.
Años después supo que Getz, en una nueva visita a la capital cubana, ahora no como turista, preguntó por “ese muchachito” al que había conocido en aquel 1958,
Leonardo Acosta, en su muy documentada obra “Un siglo de jazz en Cuba”, añade elementos a aquel pasaje hoy narrado gracias a la privilegiada memoria de uno de sus participantes, Braulio Hernández “Babín”.
A la descarga organizada en el Havana 1900 se incorporaron el pianista Hal Schaeffer, quien estaba trabajando en el hotel Riviera y el baterista, pero también cantante, Rolando Laserie.
Significa que 20 años después, en 1977, Stan Getz regresó como parte del Crucero de Jazz, junto a Dizzy gillespie, Earls Hines y otras muchas estrellas de la CBS.
En aquella ocasión, a Babín –inexplicablemente- no le dieron acceso a esos visitantes.
(Foto jds)
Lo más leído



