D'Cuba Jazz
Lunes, 23 de Agosto, 2021
No hay novedad ni sorpresa alguna, pero, como en toda encuesta, lo importante es que se haga justicia. Y que *Miles Davis* sea considerado, una y otra vez, el mejor artista de jazz de la historia no es otra cosa que un acto de justicia tan grande que pocos se atreverían a discutir.
Para celebrar el lanzamiento de BBC Music Jazz -una estación de radio temporal que funcionó como pop-up entre el 12 y el 15 de noviembre, y cuyos episodios pueden escucharse aquí
<http://www.bbc.co.uk/programmes/p033dmdy>-, la BBC junto con Jazz FM y el EFG London Jazz Festival realizaron una encuesta abierta a los oyentes para determinar quien fue el mejor de la historia. El resultado arrojó un Top 10 clásico, casi obligado. A Miles Davis en el puesto número 1 le siguieron Louis Armstrong, Duke Ellington, John Coltrane, Ella Fitzgerald, Charlie Parker, Billie Holliday, Thelonious Monk, Bill Evans y Oscar Peterson.
“Miles Davis estuvo al frente de todos los desarrollos clave en el sonido del jazz durante cada década de su carrera”, afirmó Helen Mayehw, conductor de Jazz FM, que remarcó al trompetista fallecido en 1991 como “el epítome de lo /cool/“. “También es responsable de grabar /Kind Of Blue/, el disco de jazz más amado universalmente”.
Desde 1951, con su debut como líder de banda, luego de haber aprendido los rudimentos del bebop de la mano de Charlie Parker y Dizzie Gillespie, Davis construyó su carrera que lo llevó a convertirse en uno de los músicos más relevantes del siglo XX. Manifestó su visión
artística, sobre todo a partir de /Kind Of Blue/ (1959), con el estandarte del cambio constante en alto. Tal como señala Greg Tate en su comparación con David Bowie <http://www.rollingstone.com/music/albumreviews/hours-19991028>, logró simbolizar el jazz como “un idioma en el que la literatura, el arte, la moda, el estilo, la exploración sexual y el discurso social pueden ser resumidos”.
A fines de los 60, Davis entendió que electrificarse era el camino para mantener al jazz en lo alto de la música popular y sentó las bases del jazz-rock, que tendría en /Bitches Brew/ (1970) su punto más alto. No contento con haber cambiado el rumbo del jazz por segunda vez (con /Birth Of The Cool/ había firmado el acta de defunción del bebop), los sonidos de Sly And The Family Stone lo sedujeron a tal punto que en 1972 dejó que sus discípulos se pelearan por quien llevaba el jazz-rock a sus nivel más alto de virtuosismo y dio nacimiento al jazz-funk con /On The Corner, /un disco que no entendió ni su discográfica. Recién cuando
Herbie Hancock editó el híper masivo /Headhunters /(1973), los directivos de Columbia sacaron /On The Corner/ del cajón y le dieron visibilidad. Miles lo había hecho de nuevo.
Luego de desaparecer de la vida pública entre 1975 y 1979, volvió para grabar una música, otra vez, adelantada a su tiempo. /Tutu/ (1986) y /Amandla/ (1979) proponen un deconstruccionismo del sonido pop que todavía hoy resulta distante. La inserción de su trompeta, lírica y paciente, entre baterías programadas y bajos esquizofrénicos, fue tomada
por la prensa como un acto casi hereje. Un disco póstumo /Doo-Bop/, el número 48 de su discografía de estudio, sentó las bases del acid jazz y el jazz electrónico.
Pero no se trata sólo de innovaciones musicales: Miles fue siempre un /influencer/, incluso 50 años antes de que el término existiera. Hay varios ejemplos para ponerlo en lo más alto de la cultura pop. Su sentido de la moda: fue del traje clásico de los 50 a comprarse ropa en
la misma tienda que Jimi Hendrix en los 60, y a imponer los atuendos más coloridos de los 90 en el año cero de la década. O sus opiniones sobre las desigualdades sociales que vivían los afroamericanos, como cuando mandó a cambiar la portada de /Miles Ahead/ al ver que la discográfica puso a una mujer blanca como protagonista. Y también su transgresión constante a las reglas establecidas: dejó plantado a Wynton Marsalis Cuando este quiso sumarse a solear en medio de su presentación en el festival de Vancouver.
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Por qué Miles Davis es el mejor músico de jazz de la historia
HISTORIA
Por qué Miles Davis es el mejor músico de jazz de la historia

Por: Sebastián Chaves
Fecha: 2016.01.26
Fuente: www.silencio.com.ar
No hay novedad ni sorpresa alguna, pero, como en toda encuesta, lo importante es que se haga justicia. Y que *Miles Davis* sea considerado, una y otra vez, el mejor artista de jazz de la historia no es otra cosa que un acto de justicia tan grande que pocos se atreverían a discutir.
Para celebrar el lanzamiento de BBC Music Jazz -una estación de radio temporal que funcionó como pop-up entre el 12 y el 15 de noviembre, y cuyos episodios pueden escucharse aquí
<http://www.bbc.co.uk/programmes/p033dmdy>-, la BBC junto con Jazz FM y el EFG London Jazz Festival realizaron una encuesta abierta a los oyentes para determinar quien fue el mejor de la historia. El resultado arrojó un Top 10 clásico, casi obligado. A Miles Davis en el puesto número 1 le siguieron Louis Armstrong, Duke Ellington, John Coltrane, Ella Fitzgerald, Charlie Parker, Billie Holliday, Thelonious Monk, Bill Evans y Oscar Peterson.
“Miles Davis estuvo al frente de todos los desarrollos clave en el sonido del jazz durante cada década de su carrera”, afirmó Helen Mayehw, conductor de Jazz FM, que remarcó al trompetista fallecido en 1991 como “el epítome de lo /cool/“. “También es responsable de grabar /Kind Of Blue/, el disco de jazz más amado universalmente”.
Desde 1951, con su debut como líder de banda, luego de haber aprendido los rudimentos del bebop de la mano de Charlie Parker y Dizzie Gillespie, Davis construyó su carrera que lo llevó a convertirse en uno de los músicos más relevantes del siglo XX. Manifestó su visión
artística, sobre todo a partir de /Kind Of Blue/ (1959), con el estandarte del cambio constante en alto. Tal como señala Greg Tate en su comparación con David Bowie <http://www.rollingstone.com/music/albumreviews/hours-19991028>, logró simbolizar el jazz como “un idioma en el que la literatura, el arte, la moda, el estilo, la exploración sexual y el discurso social pueden ser resumidos”.
A fines de los 60, Davis entendió que electrificarse era el camino para mantener al jazz en lo alto de la música popular y sentó las bases del jazz-rock, que tendría en /Bitches Brew/ (1970) su punto más alto. No contento con haber cambiado el rumbo del jazz por segunda vez (con /Birth Of The Cool/ había firmado el acta de defunción del bebop), los sonidos de Sly And The Family Stone lo sedujeron a tal punto que en 1972 dejó que sus discípulos se pelearan por quien llevaba el jazz-rock a sus nivel más alto de virtuosismo y dio nacimiento al jazz-funk con /On The Corner, /un disco que no entendió ni su discográfica. Recién cuando
Herbie Hancock editó el híper masivo /Headhunters /(1973), los directivos de Columbia sacaron /On The Corner/ del cajón y le dieron visibilidad. Miles lo había hecho de nuevo.
Luego de desaparecer de la vida pública entre 1975 y 1979, volvió para grabar una música, otra vez, adelantada a su tiempo. /Tutu/ (1986) y /Amandla/ (1979) proponen un deconstruccionismo del sonido pop que todavía hoy resulta distante. La inserción de su trompeta, lírica y paciente, entre baterías programadas y bajos esquizofrénicos, fue tomada
por la prensa como un acto casi hereje. Un disco póstumo /Doo-Bop/, el número 48 de su discografía de estudio, sentó las bases del acid jazz y el jazz electrónico.
Pero no se trata sólo de innovaciones musicales: Miles fue siempre un /influencer/, incluso 50 años antes de que el término existiera. Hay varios ejemplos para ponerlo en lo más alto de la cultura pop. Su sentido de la moda: fue del traje clásico de los 50 a comprarse ropa en
la misma tienda que Jimi Hendrix en los 60, y a imponer los atuendos más coloridos de los 90 en el año cero de la década. O sus opiniones sobre las desigualdades sociales que vivían los afroamericanos, como cuando mandó a cambiar la portada de /Miles Ahead/ al ver que la discográfica puso a una mujer blanca como protagonista. Y también su transgresión constante a las reglas establecidas: dejó plantado a Wynton Marsalis Cuando este quiso sumarse a solear en medio de su presentación en el festival de Vancouver.
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